¿Estás en la niebla? La IA también...
Este verano tuve una conversación con un amigo que diseña sistemas de información para coches autónomos.

Antoine HeftlerCofundador

Este verano tuve una conversación con un amigo que diseña sistemas de información para coches autónomos. Hablábamos de sus lógicas de decisión, basadas en la fuzzy logic (lógica difusa). Muy pronto la conversación derivó hacia las similitudes con el funcionamiento de las IA generativas.
La lógica difusa, formulada en los años 60 por Lotfi Zadeh, no razona en verdadero o falso, sino en grados de verdad.
Su idea: en el mundo real, las cosas no son siempre blancas o negras. Por ejemplo, decir «hace calor» no es estrictamente verdadero o falso: depende del contexto y de la percepción.
La lógica difusa permite traducir esos matices a modelos matemáticos (no 0 o 1, sino 0,72 o 0,38), exactamente como los LLM calculan la probabilidad de que una palabra, un hecho o una fuente sea pertinente.
¿Por qué es clave para nosotros, quienes nos dedicamos a la comunicación y al marketing?
▶️ Visibilidad y autoridad de las marcas: el objetivo no es solo estar presente, sino aumentar la probabilidad de que la IA te considere una fuente prioritaria (pasar, por ejemplo, de 0,55 a 0,92 en «experta en energía verde»).
▶️ Reputación: la imagen de una marca en la IA es movediza, una puntuación que puede volcarse según las señales que transmiten las fuentes propias y las ganadas.
La gobernanza de contenido es más esencial que nunca: inyectar contexto, multiplicar los puntos de resonancia, mantener la regularidad para consolidar la pertenencia a los conjuntos favorables.
▶️ Gestión de crisis: un desmentido no hace caer un hecho a cero; solo reduce la probabilidad de que vuelva a recogerse.
Solo las marcas capaces de medir con precisión esas décimas estarán en condiciones de conquistar este nuevo territorio digital.